Mostrando entradas con la etiqueta VENTAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta VENTAS. Mostrar todas las entradas

sábado, 6 de enero de 2018

EL ENGAÑO DEL INBOUND MARKETING



Se podría decir que es un engaño ya que utiliza técnicas de Marketing y Publicidad  para atraer personas hacia un lugar que tal vez nunca quisieron llegar y que al final del embudo, no les queda otra opción que comprar lo que les ponen en frente. Y no solo eso, sino que les obligan a volver una y otra vez. 

Ese es el InBound Marketing. Si separamos la palabra "In" de la palabra "Bound", obtenemos que deja de ser un nombre y se convierte en un verbo que te llama a la acción. Es una obligación moral o legal para hacer algo.

En el traductor gratis de google, "bound" significa: ligado. Y no solo eso, es un adjetivo que tiene muchas acepciones. 


  • Obligado
  • Destinado
  • Confinado
  • Inmovilizado
  • Aprisionado
El Inbound Marketing es un embudo. Es entrar obligado, destinado, confinado, aprisionado a un lugar donde tienes una condena que cumplir y si no pagas una fianza, puede que no salgas nunca más.

En la ciudad de Santa Cruz de la sierra, capital económica de Bolivia han comenzado a trabajar muchas empresas que inducen a sus vendedores o fuerzas de venta por esos caminos. Traducen que crear un lazo con el cliente, es obligarlos a pasar por un camino tortuoso de venta. Muchos engañan a sus prospectos, como les gusta llamar a los posibles clientes o compradores de sus productos, o usuarios de sus servicios, engañándolos con ofertas dificiles de despreciar, como por ejemplo: regalan entrada a cine si asisten a una reunión o evento de la empresa "X". Luego cuando llegas al evento después de haberles dado todos los datos que tienes encima en un formulario de entrevista, te hacen pasar por un proceso de desgaste explicativo de los grandes beneficios del producto o servicio. Y antes de que desistas de la compra por cansancio te obligan a realizar aunque sea un pequeño adelanto monetario por haber logrado llegar hasta ese punto de la supuesta transacción.


Pero eso no es nada, luego te someten a un engañoso proceso de fidelización, cuando ni siquiera te convenció el producto o servicio y menos piensas volver por el cambio. Lo único que quieres es pagar la fianza por haber entrado a esa cárcel llamada inbound marketing.

Obviamente, todo esto es mentira, menos lo de las empresas que te dicen que te dan una entrada al cine si asisten a un evento de la empersa X. Es un Clickbait, al final de cuentas. Porque el inbound marketing si funciona, porque es realizado a través de las arterias digitales del gran mercado transaccional. 

Más allá de eso, lo que existen, son los malos estrategas y diseñadores de campañas que no entienden ni a sus clientes, menos a los clientes de sus clientes. El B2B o el B2C, menos el lograr generar marketing de contenidos que otorguen valor alguno al que lo consume, con ganas o sin ganas.

The End







jueves, 27 de octubre de 2016

TELEVISIÓN VERSUS YOUTUBE - LA GUERRA POR LA PUBLICIDAD QUE AUMENTA LAS VENTAS

Cuál fue la motivación de la industria para crear contenidos no solo para televisión. Cuál fue el desafío de toda una millonaria estructura para combatir a los implacables avisos de las marcas más prominentes del globo. Cuál fue la única razón para dejar de lado la forma como se llega al cliente y poner a disposición de todos,  las herramientas para crear compras innecesarias pero satisfactorias. Todo lo anterior encerrado en signos de interrogación ¿…?

La verdad que no sé ni me interesa o nos interesa saber la verdad, pero sería bueno entender por qué compramos lo que no nos interesa cuando compramos algo. Ciertamente que cuando el producto se encuentra en nuestras manos ya es muy difícil devolverlo. El consumismo, tal como lo conocemos, o sea, consumismo de consumo, de con sumo placer compro lo que consumismo. No es lo mismo obligar a alguien a comprar algo que no necesitamos.


Para eso he planteado dos puntos de vista relacionado al mundo de las ventas, vendedores y compradores.
  
          Primero: creamos vendedores "agresivos" que utilizan técnicas de venta para vender productos que tal vez no necesitemos en corto, ni mediano, ni largo plazo. Vendedores que están diseñados para lograr metas; como los vendedores de autos, que ponen todo su esfuerzo para convencer al posible comprador en un cliente convencido de que la compra que realizó fue la mejor. Los vendedores, el más grande de ellos, no es el que vende más, sino el que vende con satisfacción a un cliente, un producto que le va a servir para toda la vida. Eso suena bien para una película, pero no para la vida real.

Luego la voy a desarrollar mejor esta parte ya que tiene muchas aristas que mostrar.

      Segundo: creamos consumidores consumidos en necesidades creadas por toda una industria, dedicada a crear productos para consumidores que fueron creados por ellos. ¿Me dejo entender? Es decir, primero crean la medicina y luego la enfermedad. No solo pasa en el rubro de la medicina, sino en todos los rubros. Creamos casa en lugares lejanos con vista al mar, en ciudades mediterráneas. Eso es venderle una heladera a una persona que vive en un iglú. Y quien dijo que los iglú no necesitan heladera. Y ahí está el detalle, decía Cantinflas, el filósofo mexicano. La homeopatía está diseñada para estudiar a esos homeópatas que viven de darle de comer a los que crean productos para homeópatas. 

Para ejemplo solo una muestra: quien quiere comprar una ducha solar cuando tenemos el sol. No es lo mismo la luz del sol que la de focos en una cama o ducha. Cualquier cosa que sirva para que el que tiene plata en el bolsillo la gaste en cualquier cosa. De eso está hecho nuestro pésimo sentido de comprador. Otra cosa es vender un tratamiento de protección de la piel aprobado en un comité médico donde realmente lo necesiten; pero no en un lugar donde el sol sale todos los días.

¿Cachas?

En la primera parte, podemos citar como ejemplo al vendedor de la playa de Acapulco que se volvió viral gracias a la grabación de unos de sus clientes, que le llamó la atención de un muchacho de 15 años que vendía empanadas. Prácticamente la venta fue tan efectiva que terminó comprando dos empanadas y tal vez más si es que el muchacho hubiera utilizado su ímpetu para insistir en la venta, pudo haber vendido  hasta para que lleve a la casa. El vendedor de Aerosmith, que vendió más de 24 mil entradas para un concierto que no se realizó. Ese es un buen vendedor, en realidad es la banda. Baj, en realidad es Steve, es la banda, son las canciones. Pero lo importante acá es saber que a veces los vendedores no deberían creer que la venta comience en ellos, sino que son el transporte de la información para tomar una buena decisión de compra, y no una máquina manipuladora e influyente para comprar algo que no me va a servir el resto de mi vida. En Santa Cruz tenemos estos problemas, porque los vendedores de la calle, antes que vender, asustan a sus posibles clientes, ofreciendo sus productos como si fueran cuchillos o armas ilegales. Tienen cara de venderte algo que no es legítimo, además que someten a un proceso al comprador, o posible comprador donde tensionan esa relación. Ejemplos hay miles en nuestros comerciales de la ciudad. Las vendedoras en los mercaditos. Algunos creen que de verdad nos están haciendo un favor con vendernos lo que nos ofrecen.

En la segunda parte, es de maleantes el creer que cuando el producto que no necesitamos, tenemos que crearle esa necesidad. Es una falla en el sistema. Solo se crea el producto a partir de la necesidad. Alguien que me diga ¿Por qué necesitamos consumir tanta azúcar en las bebidas? Sobre todo si sabemos que nos hace mal ¿Por qué tenemos que agrandar el combo cuando solo somos dos personas y agrandarlo significa que pueden comer cuatro? Entendemos que la decisión al final está en el que compra el productos o servicio, pero debe haber una responsabilidad extra donde el expendedor del producto que gana por las utilidades de ese producto, debe orientar mejor a los clientes para que no se equivoquen con la compra.

Gastos operativos se disparan: debe decir el contador o el administrador de la empresa. Pero más caro nos sale no tener clientes que se vayan a la competencia que los aniquile y no vuelvan más. Eso se debe tomar en cuenta no solo como campaña de marketing, sino como campaña de conciencia. No se puede definir precios a partir de las ganas de ganar la diferencia sin pensar en el consumidor o cliente. Es una dictadura de la opción libre mercado, sin entrar a los detalles comunistas, o falsos socialistas que derivan en populistas aprovechadores que pescan en rio revuelto; sino en la conciencia colectiva de saber que lo que hacemos a uno de nuestro sistema: vecino, vecina, amigo, amiga, hijos, hijas, es algo que me afecta a mi también.

Sobre los contenidos que consumimos en los medios tradicionales. Es necesario que nos obliguen a mirar lo que ellos quieren que miremos. Es decir, es unidireccional. Ponen en la grilla de programación enlatados, comerciales que nos llevan a modificar la conducta sin saber si está bien o mal. Luego, llegan los influencer y, todos pensamos que es lo más limpio para ver, que ahí nada está tan pervertidamente programado, pero al final, nos damos cuenta, que los monigotes que se llaman youtuber en estos tiempos digitales, hacen estupideces para lograr mayores visualizaciones y ganar dinero por sus redes monetizadas. Ahí tampoco no es honesto vender algo que no necesito, o crear una enfermedad para un producto que he creado.